Esta masía en Sant Gregori, en el Gironès, no se compra solo por lo que es.
Se compra por lo que puede ser.
A solo 4 kilómetros de Girona, rodeada de montañas, silencio y privacidad real —de la que no se finge—, esta finca ofrece tres hectáreas completamente valladas donde la tranquilidad no es un concepto, es una experiencia.
Y aquí empieza lo interesante.
Son 1.779 m² construidos, renovados en 2003, preparados para funcionar como lo que ya es:
un hotel con alma.
Un espacio para eventos.
Un lugar para retiros.
O todo a la vez.
Lo que ya está hecho (y bien hecho)
12 habitaciones en suite, todas con baño privado, climatización y equipamiento completo.
Sala de recepción, salas de reuniones, biblioteca, bodega, zona de TV con bar.
Dos grandes comedores y una cocina profesional equipada para catering.
Terraza cubierta perfecta para cenas de verano.
Sala de eventos de 100 m² con vistas al valle.
Vestuarios, gimnasio, sauna y espacios auxiliares.
Construcción anexa independiente en proceso de transformación a loft.
Y fuera…
Una piscina de 150 m², pista de tenis, jardines cuidados, zonas de descanso y aparcamiento privado.
Espacio. Mucho espacio.
¿Qué es realmente esta finca?
Un hotel boutique listo para escalar.
Un centro de retiros.
Un espacio para bodas y eventos corporativos.
Un proyecto wellness.
Una inversión patrimonial sólida a 5 minutos de Girona.
No es una finca aislada.
Está cerca de colegios internacionales, transporte público y perfectamente conectada.
Eso cambia todo.
Aquí no compras metros.
Compras posibilidades.
Y las posibilidades, cuando son reales, no necesitan exagerarse.
Si buscas una propiedad que combine ubicación, infraestructura ya creada y margen de crecimiento…
Esta masía no es una visita más.
Es una decisión.