A pocos minutos de la playa de Platja del Racó, esta propiedad ofrece una forma de vivir la Costa Brava con privacidad, amplitud y una gran capacidad de acogida, en un entorno pensado para compartir momentos especiales durante todo el año.
La casa principal destaca por su luminosidad, sus espacios abiertos y su conexión natural con el exterior. La terraza, con vistas al mar y al jardín, se convierte en un espacio privilegiado para disfrutar de comidas al aire libre, de los atardeceres de verano y de la calma mediterránea. La piscina privada, el patio y las diferentes zonas exteriores crean una atmósfera relajada y acogedora que invita a desconectar. Además tiene zona de aparcamiento.
La vivienda principal dispone de tres habitaciones (una en suite) y dos baños, con una distribución cómoda y funcional para familias numerosas o estancias con invitados. Además, la propiedad incorpora un anexo independiente con dos habitaciones y un baño, ideal para alojar hasta cuatro personas más con total autonomía y privacidad.
Como valor añadido excepcional, la finca cuenta también con un apartamento independiente de tres habitaciones y dos baños, un espacio complementario que amplía enormemente las posibilidades de uso de la propiedad: desde acoger a familia extensa hasta generar rentabilidad.
La propiedad dispone de licencia turística, un elemento especialmente atractivo para quien busca combinar disfrute personal e inversión en una de las zonas más demandadas del litoral.
Una casa pensada para vivirla intensamente, compartirla y aprovechar todo su potencial, en una ubicación donde el mar y la tranquilidad marcan el ritmo de cada día.