Este chalet a tres vientos, situado en una tranquila zona residencial de Sant Pol de Mar, combina amplitud, luz natural y unas preciosas vistas al mar, todo ello a tan solo 900 metros de la playa.
La vivienda, en muy buen estado, se distribuye cómodamente en dos plantas y ofrece 212 m² construidos (150 m² útiles) pensados para vivir con comodidad durante todo el año o como segunda residencia junto al Mediterráneo.
En su interior encontramos cuatro dormitorios:
Dos habitaciones dobles, una de ellas con terraza privada y vistas al mar, perfecta para empezar el día con calma.
Dos habitaciones individuales, una ubicada en la planta principal, ideal como despacho, habitación de invitados o para quienes prefieren evitar escaleras.
La zona de día es luminosa y agradable, con espacios que conectan de forma natural con el exterior.
Fuera es donde la casa se disfruta de verdad:
jardín, terraza y piscina privada, un espacio perfecto para largas sobremesas de verano, tardes de descanso o reuniones con familia y amigos.
Una vivienda con carácter, bien cuidada y lista para entrar a vivir, en uno de los pueblos con más encanto de la costa del Maresme, donde el mar y la tranquilidad marcan el ritmo de cada día.